Pizzas por mitades y cuartos
Media pepperoni, un cuarto de vegetariana. Escoges el sabor de cada parte y el precio sale solo — al más caro o repartido, como tú decidas.
No es un punto de venta genérico al que le pusieron pizzas. Cobra media pepperoni y media vegetariana sin pelear con el sistema, manda la orden al horno al instante y descuenta el queso del almacén sola.
Sin tarjeta de crédito · Se instala en tu local · Soporte en español
Pizzarium corre en un equipo dentro de tu local. La caja, la cocina y las tabletas se hablan por tu propia red, así que un apagón del proveedor no te para el servicio de un viernes. Los sistemas que viven solo en la nube te dejan cobrando en papel justo cuando más gente hay.
Desde que entra la orden hasta que cuadra la caja. Sin pegar tres programas distintos con cinta adhesiva.
Media pepperoni, un cuarto de vegetariana. Escoges el sabor de cada parte y el precio sale solo — al más caro o repartido, como tú decidas.
La orden aparece en el horno un segundo después de cobrarla, con sonido. Cada estación ve lo suyo y el ticket cambia de color cuando se está atrasando.
El repartidor ve sus entregas, le escribe al cliente por WhatsApp con un toque y comparte su ubicación. Al cerrar el turno se liquida lo que cobró en efectivo.
Le dices cuánto queso lleva una pizza mediana y cada venta lo baja del almacén. Compras, suplidores, mermas y conteo físico incluidos.
Secuencias de la DGII, ITBIS calculado, crédito fiscal con RNC y notas de crédito cuando hay que devolver algo.
Apertura con fondo, entradas y salidas, y arqueo al cerrar que te dice si sobró o faltó. Sin cuadernos.
Puntos de lealtad, cupones, tarjetas de regalo y combos. El cliente canjea sus puntos en la misma pantalla de cobro.
Cuánto vendiste hoy, qué se vende más, ticket promedio y comparación entre sucursales.
El mesero anota la comanda en la mesa y la manda al horno desde su propio celular o tableta. No puede cobrar ni abrir la caja: eso es de quien está en el mostrador.
El mesero toma órdenes, el cajero cobra, la cocina prepara, el motorista entrega y el dueño ve los números. Nadie entra donde no le toca.
Todos empiezan con 30 días gratis. Sin tarjeta y sin compromiso: si no te sirve, no pagas nada.
Para vender, no. Pizzarium corre en un equipo de tu local y las tabletas se conectan por tu propia red. El internet hace falta para cosas puntuales: mandar mensajes de WhatsApp al cliente y actualizar el sistema.
Depende del puesto, y casi todo sirve:
Si ya tienes equipos, lo más probable es que sirvan. La misma aplicación funciona en todos; lo que cambia es con qué usuario entras en cada uno.
Sí. Una tableta Android puede ser tu punto de venta principal si trabajas conectado a internet.
Ahora bien, si quieres que el local siga vendiendo aunque se caiga el internet, necesitas una computadora encendida haciendo de servidor: es ella la que guarda todo y habla con las tabletas por tu propia red. Es la diferencia entre depender de tu proveedor de internet un viernes por la noche o no depender de él.
Por transferencia bancaria o con tarjeta. Al terminar tu prueba te enviamos los datos y confirmamos el pago el mismo día que entra.
El plan Standard llega hasta tres sucursales y Premium no tiene tope. Los reportes te dejan compararlas entre sí.
Sí, cuando quieras. El precio nuevo aplica desde el siguiente mes: nunca se cobra distinto por un mes que ya pagaste.
La información vive en el equipo de tu local y es tuya. Te entregamos un respaldo completo cuando lo pidas.
Se configura en una tarde. Si al final del mes no te convence, no pagas nada y te llevas tus datos.
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